¿Qué pasa si su depósito está muy sucio? Esto suele ocurrir en los depósitos de los barcos más antiguos, ya sea por la acumulación de depósitos microbianos o simplemente por la acumulación de sedimentos con el paso del tiempo. ¿Cómo podemos limpiarlo?
Antes de adentrarnos demasiado en el proceso de limpieza, puede que valga la pena evaluar el alcance de la contaminación. Existe una herramienta en el mercado que facilita bastante esta tarea. Se trata de una cámara endoscópica o boroscópica, una cámara diminuta, normalmente rodeada por un anillo de luces LED, situada en el extremo de un soporte flexible. Muchas de ellas son resistentes al agua y al gasóleo. Se puede introducir por cualquier orificio pequeño del depósito, llevarla hasta el fondo y moverla para ver la situación. Algunas se conectan a los teléfonos inteligentes. Sorprendentemente, se pueden comprar por tan solo 10 dólares.
Supongamos que llegamos a la conclusión de que hay que limpiar el depósito. En el mercado existen todo tipo de sistemas de depuración de combustible que extraen el combustible del depósito, lo hacen pasar por filtros externos y separadores de agua, y lo devuelven al depósito. Sin embargo, estos sistemas son básicamente ineficaces a la hora de desintegrar los sedimentos y la mugre acumulados, así como para eliminar las biopelículas de las superficies. Como mínimo, lo que se necesita es un caudal elevado que genere una turbulencia considerable, con una línea de succión que extraiga desde el fondo del depósito para así recoger la suciedad que se haya desprendido de otros lugares y que se acumula allí. En general, ni siquiera esto logrará limpiar un depósito muy sucio. Por lo general, es necesario abrir el depósito para poder acceder a él adecuadamente, lo que a menudo supone una tarea de gran envergadura.

Lamentablemente, los sistemas de depuración de combustible suelen ser ineficaces...

... para limpiar un depósito muy sucio.
Antes de abrir el depósito, se podría probar otro método, que consiste en extraer la mayor parte del combustible del depósito, introducir una manguera de aire comprimido y proyectar el combustible restante por todo el depósito usando el aire comprimido. Extraiga entonces ese combustible, añada combustible limpio y repita el proceso tantas veces como sea necesario. Compruebe el estado de limpieza del depósito con una cámara endoscópica.
Logrando el acceso
La manguera de vaciado, la manguera de aire y el boroscopio requerirán un orificio de acceso de tamaño moderado. Por lo general, la forma más sencilla de conseguirlo es retirando el sensor de nivel del depósito de combustible, ya que la mayoría de ellos se instalan a través de un orificio de 50 mm (2”). Antes de retirar el sensor, marque su borde y el depósito con un rotulador indeleble para así poder volver luego a colocarlo exactamente en la misma posición con respecto al depósito en la que estaba. Extraiga el sensor de nivel con cuidado: muchos de ellos cuentan con un delicado brazo articulado, con un flotador en el extremo, para medir el nivel de combustible. Estos mecanismos se dañan con facilidad; y si se vuelven a colocar en una orientación incorrecta, es probable que se atasquen en las paredes del depósito o en los deflectores y dejen de funcionar.

Nigel extrayendo...

...el sensor de nivel de combustible...

...en su barco "Nada".
Es muy posible que se necesite un orificio de acceso más grande, pero que no esté disponible. Si tiene suerte, como en los barcos de Nigel y Jan, los distintos conductos de aspiración y retorno de combustible estarán montados en una misma placa que se puede extraer. Si no es así, habrá que hacer un orificio de acceso en el depósito, lo que plantea el problema de cómo sellar el orificio de forma estanca una vez que el depósito esté limpio.

Fabricar una tapa y los elementos de fijación para cerrar el orificio de acceso no es tarea fácil

En el caso del barco de Xavier, el Rumbero, se construyó el depósito de gasóleo de forma integrada al casco de fibra de vidrio, creando 3 secciones comunicadas entre sí. Para poder tener buen acceso se fabricaron 3 registros de tamaño generoso, los cuales permiten inspeccionar y limpiar el depósito cómodamente.

Los registros quedan sellados en base a tapas de acero inoxidable con una junta adecuada y convenientemente fijadas.

Registro de inspección universal (Fuente: Vetus)
Para muchos depósitos, la empresa holandesa Vetus a simplificado el acceso a los mismos gracias a su registro de inspección universal, lanzado al mercado por primera vez en 2016.
Permite perforar un orificio de 159 mm (6 1/4 pulgadas) en un depósito y luego sellarlo con relativa facilidad mediante una trampilla de apertura que puede utilizarse para futuras inspecciones. Sin embargo, después de todo este trabajo, el objetivo debe ser garantizar que el depósito se mantenga limpio y no sea necesario volver a abrirlo.

Jan instaló el registro de acceso Vetus en su depósito para poder limpiarlo a fondo por detrás del deflector.
El registro es bastante fácil de instalar. Sin embargo, se necesitan al menos 41 mm (aprox. 1,6 pulgadas) de espacio entre el depósito y el suelo para que quepa la tapa que sobresale.
Tenga en cuenta que la ABYC exige que los registros tengan un diámetro mínimo de 4,75 pulgadas (120 mm).
En el caso de los depósitos metálicos, es fundamental garantizar la compatibilidad galvánica entre el nuevo registro, los elementos de fijación que lo sujetan y el propio depósito, especialmente si este es de aluminio. El material de las juntas debe ser apto para su uso con gasóleo (el Buna-N funciona bien). Un par de fuentes de información útiles sobre cómo instalar trampillas de acceso en depósitos metálicos son SeaBuilt y Steve d’Antonio Consulting.

No hay una forma fácil de entrar en este tanque; habrá que abrir un registro de acceso…
Es especialmente importante no utilizar accesorios de latón o de cobre de ningún tipo con los depósitos de aluminio. Si se utilizan dichos accesorios en el sistema de combustible (algo habitual en embarcaciones antiguas con conductos de combustible de cobre), es necesario colocar un adaptador de acero inoxidable entre el cobre o el latón y el aluminio.
Una vez abierto el depósito, es posible que se necesiten disolventes para limpiarlo. Independientemente del producto que se utilice, es imprescindible usar guantes de goma y, si el disolvente desprende vapores nocivos, una mascarilla y ventilación adecuada de la zona. El gasóleo funciona bien como disolvente de uso general, combinado con la acción mecánica (por ejemplo, frotando con un cepillo o limpiando con trapos). Se pueden comprar limpiadores comerciales para depósitos de gasóleo. Jan usó repetidas aplicaciones de acetona para eliminar el limo de su depósito, pero este producto tiene una alta tasa de evaporación y requiere una ventilación intensa para dispersar los vapores. No se debe utilizar gasolina, aunque a veces se recomiende, ya que una chispa provocada por la electricidad estática puede causar una explosión. El agua con detergente, especialmente con agua caliente, seguido de un secado con un trapo, completará el proceso de limpieza.
Una vez tenga acceso al interior del depósito de combustible, revise la parte inferior del tubo de aspiración del sistema de combustible para asegurarse de que no lleva ningúna rejilla o malla. Si la lleva, retírela: ese no es el lugar adecuado para filtrar el combustible. Una malla obstruida provocará que el motor se pare y será además un problema muy difícil de solucionar en el mar. Inspeccione los depósitos metálicos en busca de signos de corrosión, especialmente en las soldaduras de la base del depósito.
Bidones de combustible
Es habitual que los navegantes de crucero que realizan travesías largas almacenen gasóleo en bidones. Y a veces se necesitan bidones para poder repostar en gasolineras en tierra y llevarlos al barco, en lugar de en el muelle de repostaje de un puerto. El gasóleo puede almacenarse durante semanas o meses en cubierta, a menudo en un clima cálido, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca una contaminación microbiana.
Cualquier combustible transportado y añadido a los depósitos de esta manera es una fuente potencial evidente de contaminación. Una forma de filtrar los niveles más evidentes de contaminación al añadir el combustible de un bidón a un depósito a bordo es utilizar un embudo con filtro de tipo aeronáutico. Estos cuentan con una malla filtrante tubular de acero inoxidable recubierta de fluoropolímero que resulta sorprendentemente eficaz para bloquear el agua y otros contaminantes. Se trata de un elemento útil que conviene tener en el kit de herramientas de a bordo.

Repostando combustible en un faro remoto en México
Dado el movimiento de la embarcación, a menudo resulta bastante complicado trasvasar combustible de los bidones al depósito cuando estamos navegando. Puede evitar los derrames creando un sifón con el combustible desde el bidón. Para ello, se puede comprar un kit de sifón, pero es igual de fácil introducir una manguera hasta el fondo del bidón, tapar la salida del bidón con un trapo o una toalla de papel para sellarla y, a continuación, soplar por el orificio de ventilación del bidón para presurizarlo ligeramente. Tan pronto el combustible supere el punto más alto de la manguera, se generará un efecto de sifón que mantendrá el flujo de combustible hacia el depósito.

Nigel transfiriendo combustible durante una travesía por el Atlántico
Resumen
Numerosos estudios realizados a lo largo de los años apuntan que el combustible contaminado es la principal causa de los problemas en los motores diésel marinos. Para evitar estos problemas, es fundamental ser muy riguroso en garantizar que el combustible que llega al motor esté limpio. El primer paso para ello es asegurarse de que el depósito de combustible esté limpio y de que todo el combustible que se introduzca en él esté visiblemente limpio (transparente como el cristal cuando se observa en un recipiente transparente).
Una línea de drenaje o de muestreo del depósito de combustible es el mecanismo más útil para detectar la contaminación del depósito, y para eliminar el agua y los pequeños sedimentos que se acumulan con el tiempo. Merece la pena instalarla en un depósito que no cuente con ella.
Aun así, el combustible puede seguir reteniendo agua atrapada y es probable que esté gravemente contaminado con partículas microscópicas que no son visibles a simple vista. Los filtros de combustible primario y secundario son los que eliminan esta agua y filtran estas partículas. Este es el tema de la próxima lección.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que los filtros no están diseñados para filtrar la contaminación a gran escala; no constituyen la primera línea de defensa, como parecen creer muchos propietarios de embarcaciones. Las prácticas adecuadas de repostaje y el mantenimiento de los depósitos son realmente la primera línea de defensa esencial, aunque a menudo se descuida.
