Hemos explicado el funcionamiento de un sistema anti-sifón (bucle de ventilación) en esta lección y también anteriormente . Aquí queremos abordar el mantenimiento. Un sistema anti-sifón es un dispositivo muy sencillo que cuenta con una válvula de retención tipo pico de pato, o con tapeta de goma, o bien con una válvula de bola accionada por un muelle. Cuando se apaga el motor, el peso del agua que se drena de las mangueras a ambos lados de la válvula anti-sifón abre la válvula y aspira aire. Cuando se vuelve a arrancar el motor, la presión del agua bombeada a las mangueras por la bomba de agua de mar cierra la válvula.

Sistemas anti-sifón con manguera de drenaje

La válvula situada en el interior de un sistema anti-sifón se abre cuando no hay presión de agua en el interior, dejando así entrar el aire

A menos que la embarcación se encuentre en un lago o río, se trata de agua salada. Las gotas de agua que quedan en la válvula al apagar el motor se secan y dejan cristales de sal. Con el tiempo, estos pueden acumularse hasta el punto de que el agua gotee de la válvula mientras el motor está en marcha, a veces sobre el motor y tal vez sobre un mazo de cables; o bien, la válvula no se abre al apagar el motor, en cuyo caso existe el riesgo de que el agua salada inunde el motor.

La válvula necesita periódicamente un enjuague con agua dulce. Por lo general, basta con hacerlo una vez al año durante la varada anual (incluso si la embarcación se utiliza en agua dulce). Demasiados propietarios de embarcaciones nunca lo hacen. Y todo va bien durante años hasta que deja de ir, y de repente las consecuencias de este descuido se pueden traducir hasta en la necesidad de un motor nuevo.

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